¿Cómo llegar a Lady Gaga?
Cuando miro en su documental Five Foot Two, a la reciente ganadora de un Òscar por su canción Shallow, no puedo dejar de dolerme. No puedo dejar de dolerme y asombrarme a partes casi iguales. Una persona que admite sentir dolor corporal, ansiedad, miedo… que asegura que para superar un trauma solo tiene que ver uno peor, a fin de cuentas, una mujer con mucha fuerza pero con mucho dolor; así es Lady Gaga. Capaz de regalarnos una canción donde frases y melodía te pueden transportar al nirvana, pero compuesta mientras siente una agonía física y emocional que la hace vulnerable y humana. Nadie duda de su triunfo, pero, ¿y de su dolor?
Como otras miles de personas, Stefani Joanne Angelina Germanotta, padece fibromialgia, una enfermedad de la que muchas personas dudan. No existen pruebas diagnósticas que confirmen el problema, pero sí existe el relato del paciente. La propia Gaga afirma que cuando se deprime, su cuerpo lo paga y sufre contracturas por todas partes… frase con la que muchas personas con esta patología coincidirían. A día de hoy, no existe un “dolorímetro” que pueda medir el dolor de estos pacientes y por ello, muchos profesionales no creen en esta enfermedad; pero, ¿en qué hay que creer? La realidad es que existe un amplio grupo de personas que tienen síntomas físicos y emocionales a veces incapacitantes, y ven cuestionada su credibilidad porque no hay ninguna prueba diagnóstica que confirme su estado. Esto les lleva a un peregrinaje por las consultas médicas, a años de espera mientras se encuentra el diagnóstico específico y a una sensación de soledad e incomprensión que por nadie pase.
Lady Gaga, tumbada retorciéndose en su sofá de New York, demostrando una empatía difícil, para alguien que está en la cima del éxito, llega a decir: pienso en otras personas a las que les pasa lo mismo, sufren para saber qué les pasa y no tienen el dinero para que alguien les ayude… Hay muchos y muchas Lady Gaga por el mundo y deberíamos saber llegar a ellas, sin cuestionarlas, poniéndonos en su dolorida piel, no dejando de investigar para encontrar el tratamiento integral que se ajuste mejor a cada una de sus necesidades. Trabajar de una manera global y responsabilizándonos. Antes de cuestionar y juzgar, hay que entender e informar.