Inducción Miofascial
Es una terapia dirigida a la fascia y por consiguiente al resto de estructuras y vísceras corporales. Parte de la base de Fascia como tejido único, ininterrumpido que va desde la cabeza a los pies y del exterior al interior y envuelve a todo el organismo. Desempeña un papel fundamental en la fisiología humana; mantiene la postura, contiene los órganos. Además, interviene en la amortiguación de las cargas y en la protección frente a los choques. Este tejido tiene un gran contenido en colágeno y puede ver restringida su movilidad ante cualquier traumatismo lo que causaría una alteración en su función y la aparición de dolor. Además, debido a que es un tejido continuo, la lesión en la fascia puede acarrear problemas o dolores en otras partes del cuerpo más alejadas, debido a las compensaciones que realiza el cuerpo para restablecer su equilibrio y evitar el dolor. La disfunción miofascial suele cursar con unos síntomas determinados: dolor difícil de describir o ubicar, dolor sordo. Suele ser más acentuado por las mañanas y acompañado de rigidez, va mejorando a lo largo del día. A veces existen problemas a la hora de conciliar el sueño. La inducción o liberación miofascial tiene como objetivo eliminar las restricciones de movilidad de la fascia y restablecer el equilibrio corporal. Se realiza mediante terapia manual, aplicando ciertas presiones y siguiendo el movimiento de la fascia.
